
Compártelo:
- Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico

llorar cuando hay que llorar no es de cobardes. Uno se desahoga muchas veces llorando, y para nosotros querido Alberto, hay una promesa preciosa de que nuestro llanto se convertira en gozo, y tenemos que aferrarnos a ella con todas nuestras fuerzas. El es fiel, y como tu mismo has dicho, Dios es bueno.
Me gustaMe gusta