La depresión (4)

Una de las características de la depresión es que además de entristecernos y carecer de ánimo, tendemos a creer que en realidad poco podemos hacer nosotros mismos para librarnos de ella. Sin embargo, es bueno que sepamos que existen dinámicas muy sencillas que con certeza pueden ayudarnos a sentirnos mejor. Recordamos a nuestros oyentes queSigue leyendo «La depresión (4)»

¿Iglesias perfectas?

¿Asistes o perteneces a alguna iglesia esperando encontrar allí personas perfectas? De seguro sufrirás decepciones más temprano que tarde. ¡No hay seres humanos perfectos en ninguna parte! ¿Lo sabías? Uno de mis profesores en el seminario siempre contaba de una mujer que una vez le dijo: -Creo en Dios pero no voy a la iglesiaSigue leyendo «¿Iglesias perfectas?»

Huyendo de la razón

El título de esta publicación lo tomo de un libro del Dr. Francis Schaeffer —teólogo evangélico, filósofo y pastor presbiteriano estadounidense ya fallecido—, porque lo recordé inmediatamente tras leer un artículo periodístico que compartí hace poco en mi página de Facebook, donde el autor asegura que en los últimos cuarenta años, el campo individual superaSigue leyendo «Huyendo de la razón»

¿Apariencia o realidad?

No todo lo que brilla es oro, declara un refrán muy conocido que nos revela una gran verdad: a veces las apariencias pueden engañarnos. ¿Sucederá lo mismo con el cristianismo que vivimos algunos de nosotros? Todo lo que decimos creer, ¿coincidirá siempre con lo que otros ven cuando nos miran actuar ante las disímiles situacionesSigue leyendo «¿Apariencia o realidad?»

Dios no se fue de Cuba

Abrumado por los sucesos del año pasado —recrudecimiento de la pandemia, aislamientos, terrible crisis económica y carencias frustrantes, controversias políticas, incertidumbres y malos presagios, nuevo incremento de la emigración— decidí leer de nuevo mi libro Y vimos su gloria, publicado en el 2007 sobre la historia de la Convención Bautista de Cuba Occidental desde 1959Sigue leyendo «Dios no se fue de Cuba»

Vivir con dignidad

Actualmente muchas personas rigen su vida siguiendo exclusivamente los dictados de sus propios deseos, la conveniencia, sus sentimientos o en dependencia de las circunstancias. Si en determinadas ocasiones tales motivos pudieran darnos justa razón para actuar, en otras será obvio que aquello aparentemente provechoso no será legítimo, que lo que deseamos no siempre es viableSigue leyendo «Vivir con dignidad»