En un mundo donde el egoísmo y la corrupción parecen dominar los titulares diarios, existe una fuerza transformadora capaz de cambiar radicalmente los corazones más endurecidos. La Palabra de Dios tiene ese poder extraordinario: puede convertir vidas egoístas y corruptas en corazones rebosantes de amor sincero y genuino. Hoy quiero compartir con ustedes una reflexiónSigue leyendo «El Poder Transformador del Amor y la Palabra de Dios»
