Enfrentando la aflicción

A nadie le agrada experimentar tiempos difíciles. ¡Siempre quisiéramos vivir de la mejor manera, disfrutando constantemente de las muchas oportunidades agradables que la vida puede ofrecernos! No obstante, es iluso creer que si somos buenas personas y nos comportamos correctamente jamás el dolor o la aflicción tocarán a nuestra puerta. El fracaso, las decepciones, las injusticias, las enfermedades o las calamidades naturales podrán afectarnos a todos en cualquier momento aunque nos esforcemos grandemente en evitarlos. ¿Entonces? Será nuestra actitud ante la aflicción lo que mostrará cuan positivos, sensatos y realistas somos y a la vez nos ayudará a enfrentar el sufrimiento de una manera más efectiva para bien de nosotros mismos y de los demás…

Tiempo de llorar

¿Cómo reaccionar ante las terribles experiencias vividas tras el paso del reciente huracán, tanto por Cuba como por Estados Unidos? ¿O cuando ocurren terremotos o calamidades causadas por los humanos como las guerras y las injusticias sociales? ¿Podemos en medio de ello obviar lo ocurrido y entonar el famoso estribillo: oh, oh, oh, no hay que llorar, que la vida es un carnaval y las penas se van cantando? Aunque la canción de Celia Cruz no dejaba de tener cierto mensaje positivo, no siempre es aplicable. La sensibilidad humana a veces nos obliga a experimentar tristeza y será bueno expresarla. La aflicción que mostramos con sinceridad —aunque nos parezca imposible—, también puede ayudarnos a robustecer y profundizar nuestra fe…

Tiempos angustiosos

Es posible que se nos haga difícil creer en la bondad de Dios cuando las calamidades de la vida nos alcanzan. Pero en realidad, aferrarnos al amor y a la misericordia divina es lo que más puede ayudarnos en los tiempos difíciles.
Es precisamente en esos momentos cuando la presencia y compañía de Dios se torna más necesaria. Recordemos que el Señor dijo: No temas porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia (Isaías 41:10). La fe en Dios puede llenarnos de fuerza, esperanza y determinación para seguir adelante a la hora de enfrentar calamidades.

El sentido de la vida

Puede que en la actualidad, el tema de este programa sea difícil de comprender para muchos. Por regla general —incluso en ambientes cristianos—, hay quien piensa que el sentido de la vida es sacarle a todo el mejor provecho económico. Por lo cual, cuando una decisión o una oportunidad que se nos presenta no nosSigue leyendo «El sentido de la vida»

Nuestro gran reto

Como son tan difíciles, contradictorios y demandantes los tiempos que vivimos, quienes decimos ser seguidores de Cristo no podemos descuidarnos al reaccionar ante las disímiles circunstancias que enfrentamos en la vida diaria. Puede que haya diferentes opiniones ante cuál debe ser la actitud cristiana ante determinadas situaciones, pero me atrevo a afirmar que nuestro mayorSigue leyendo «Nuestro gran reto»

¿Olvidamos lo esencial?

Toda la Biblia nos enseña que Dios exige a su pueblo que viva en santidad. ¿Ocupa tal reclamo divino un lugar preponderante en la enseñanza cristiana actual? El asunto no es cantarle a Dios: Aleluya, santo, santo, poderoso, el gran Yo Soy ―como proclama la tan hermosa canción contemporánea―, o el himno que usábamos antaño:Sigue leyendo «¿Olvidamos lo esencial?»

La adoración (6)

Cuando somos cristianos, ¿los compromisos que adquirimos con nuestra nueva comunidad de fe nos exoneran de cumplir a cabalidad las responsabilidades familiares? Aunque al conocer a Jesús, servirle a él y adorar a Dios en el compañerismo de otros creyentes se vuelve una necesidad imperiosa, debemos ser muy cuidadosos. Algunos confunden la enseñanza bíblica deSigue leyendo «La adoración (6)»

Imperfectos pero sirviendo

¿Usará Dios personas imperfectas para hacer su obra? ¡Claro que lo hace! Como no existen personas perfectas en este mundo ―aunque a algunos terrícolas nos guste pensar que lo somos―, él bendice a quienes creemos en él y nos usa para bendecir a otros aunque en muchos aspectos todavía estemos lejos de la perfección. OtraSigue leyendo «Imperfectos pero sirviendo»