El valor de las bienaventuranzas

Cuando comenzamos a leer el capítulo cinco del evangelio de Mateo, hallamos nueve declaraciones conocidas como bienaventuranzas. Referidas a condiciones dichosas que experimentan quienes son muy bendecidos, ¡es posible que muchos al leerlas las interpreten como contradicciones! ¿Dichosos los pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia?Sigue leyendo «El valor de las bienaventuranzas»

¿Discípulos de Cristo o simplemente o oyentes?

Conocer las enseñanzas de Cristo en el Sermón de la Montaña sin ponerlas en práctica es un descuido peligroso, pues ellas abarcan muchas esferas de la vida, ¡especialmente aquellas que definen realmente quienes somos! Por ello la atención a esta porción de La Biblia se hace cada día más urgente y necesario…

¿Decepciones en la iglesia?

Cada vez es mucho mpas evidente que el concepto bíblico sobre la palabra iglesia difiere de manera esencial del que muchos —incluso diciendo ser cristianos—, tienen acerca de ella. En realidad lo que la Biblia llama iglesia es algo mucho más sencillo que la parafernalia y las estructuras que en dos mil años de historia hemos construido los que pretendemos ser seguidores de Cristo…

Héroes con grietas

Una de las grandes virtudes de la Biblia es su honestidad. Los héroes bíblicos se muestran como seres falibles. La vida de Noé sería más loable sin la historia de su embriaguez, la de Jacob sin sus enredos, la de Sansón sin su debilidad por Dalila, la de David sin su pecado, la de Salomón sin su harén y, la de Pedro sin su negación. ¿Qué pueden enseñarnos tales historias? (Tiempo de lectura: 4 minutos)