El peligro de ser influenciados por costumbres mundanales siempre está latente y quienes anhelamos vivir agradando a Dios debemos permanecer alertas. Es difícil percatarse cuando un proceso corruptor nos ataca subrepticiamente. ¿Sucederá lo mismo a la sociedad, incluyendo a las iglesias? Poco a poco y casi sin percatarnos podemos ir alejándonos de principios y valores a los cuales jamás debiéramos renunciar. (Tiempo de lectura, aproximadamente 4 minutos).
Archivo del autor: AIGM
Guiando a otros a vencer la corrupción
-¡Atención! La dirección de correo postal que se menciona en el programa no está activa. También puede comunicarse con nosotros por WhatsApp mediante el número +1 847 857 8029 de la estación radial de Bonaire en el Caribe Holandés. -Si desea rebibir en formato digital el libro: «Vivir Contracorriente», solicítelo al siguente correo electrónico: aigm1943@gmail.com
Principios irrenunciables
Con frecuencia hay personas que alegando ser creyentes se enrolan rápidamente en las iglesias aunque sus estilos de vida no evidencien más transformación espiritual que su propia participación en las actividades. Cuando las iglesias no exigen a sus fieles una vida verdaderamente piadosa, terminan siendo clubes filantrópicos o de entretenimiento que no cumplen el propósito para el cual fueron llamadas…
¿Lamentos proféticos?
Tanto Isaías como otros profetas bíblicos se lamentaron por la condición espiritual del pueblo de Dios. Siglos más tarde, Jesús expresó lamentos muy impactantes, no solo sobre el proceder del pueblo, sino más bien del de sus líderes espirituales y maestros. Tales lamentos bíblicos nos confrontan a todos los que decimos amar y seguir a Dios de manera comprometida pero mucho más a quienes pretendemos enseñar y velar por el pueblo creyente… Si tocas la imagen debajo podrás leer el siguiente artículo en menos de tres minutos…
Valiosos para Dios
¿Alguna vez te has sentido insignificante, carente de amor y reconocimiento ajeno? Es muy fácil caer en la tentación de pensar que otros no nos valoran lo suficiente ni nos manifiestan su amor como debieran. Sin embargo, la Biblia tiene declaraciones sorprendentes que pueden animarnos si alguna vez sentimos que otros no nos aman o valoran lo suficiente…
Job: el valor de la fe
La Biblia nos presenta a Job como un hombre perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal (Job 1:1). ¡Qué descripción tan impactante! Sin embargo, pese a sus cualidades y el piadoso cuidado que mostraba para que su vida y su familia agradaran a Dios, padeció terribles calamidades que de manera sorpresiva ocurrieron una tras otra. ¿Cómo fue posible?
Si tocas la imagen debajo, en menos de dos minutos podrás leer una meditación sobre el valor de la fe cuando enfrentamos aflicciones y grandes pérdidas…
El valor de la humildad
Hace años leí en un libro —del cual olvidé su autor y título— unas palabras que me alarmaron: Tras tu muerte, cualquier día alguien tirará a la basura los títulos y reconocimientos que recibiste en vida.
—En serio… ¿será posible?—, expresé sorprendido por mi propia reacción a tal lectura.
Venciendo la amargura
La peor tragedia que puede ocurrirnos es llenarnos de amargura. Si nos dedicamos a enumerar nuestras tristezas, desencantos y frustraciones, tal actitud nos dañará más que los eventos negativos o dolorosos que nos afectan. Aunque como seres humanos nos exponemos a cualquier tipo de sufrimiento, todo dependerá de cómo respondamos ante el dolor o al constatar que muchas veces —al menos en apariencia—, pareciera que la maldad y la arrogancia llevan las de ganar en este mundo…
El costo de ceder a la corrupción
¿Ignoramos que un creciente proceso corruptor desvirtúa la conducta humana dondequiera que nos encontremos? Muchos asumen que cualquier proceder es posible si conviene al disfrute propio de quien lo adopte, lo cual confirma las declaraciones bíblicas sobre la depravación humana tan rechazadas por algunos. ¿Acaso las iglesias y quienes decimos ser cristianos estaremos exentos de tal peligro? No seamos ingenuos. Si en verdad deseamos vivir una vida que agrade a Dios, debemos estar dispuestos a vivir contracorriente, lo cual no es fácil y puede resultar peligroso….
Adorar, una necesidad imprescindible
La necesidad de adorar fue sembrada por el Creador en el alma humana, por ello incluso quienes se precian de no creer en nada, de alguna forma u otra rinden obediencia y adoración a alguien o algo. Como nadie puede obviar el impulso intrínseco de adorar, abundan multitud de “falsos dioses” que —creados por los propios seres humanos—, reciben la devoción que en verdad solo debiera ser ofrecida al Dios Creador y Señor del universo. Si tocas la imagen debajo y activas el archivo de audio, podrás escuchar un breve programa de radio sobre este tema…
