Domingo de Resurrección

Al estudiar la historia de la resurrección de Cristo nos sorprende la incredulidad y el temor que los discípulos mostraron negándose a creer en ella. Después de que el apóstol Pedro declaró que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente, Jesús enseñó repetidamente a sus discípulos que iría a Jerusalén y padecería mucho e incluso moriría, pero resucitaría al tercer día. ¿Cómo se explica entonces que sus más cercanos seguidores, viendo que todo sucedió como él mismo había anunciado, no esperaron jubilosos su resurrección victoriosa? Este artículo, que leerás en menos de seis minutos, analiza las posibles causas que les hicieron reaccionar de esa manera a los discípulos y nos anima a enfrentar victoriosamente los tan angustiosos eventos con que la vida a veces suele afligirnos…

¿Sábabo de gloria?

La llamada Semana Santa, que algunos preferimos llamar Semana de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor —por creer que para los seguidores de Jesús todos los días deben ser santos y no solo una semana al año—, nos invita a reflexionar seriamente sobre las implicaciones de la fe cristiana. Este artículo que podrás leer en menos de cinco minutos, intenta analizar las reacciones de los discípulos antes y tras la muerte de Jesús, llamándonos a comprender el glorioso significado y poder de la fe a pesar de las inconsecuencias que tanto ellos como nosotros mostramos cuando los acontecimientos de la vida nos desconciertan…

La familia de Dios

He recibido cartas de oyentes de Mensajes de Fe y esperanza, que me dicen: todavía no soy cristiano, pero creo en Cristo, lo cual me resulta muy interesante. ¿Crees en Cristo, pero no te consideras todavía cristiano? La realidad es que la Biblia enseña: De tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda más tenga vida eterna (Juan 3:16). Puede ser que duden si son cristianos o no porque aunque creen y aman a Dios, se dan cuenta de que aún les falta mucho por comprender o encuentran que algunas enseñanzas de Cristo les resultan difíciles —o casi imposibles— de ponerlas en práctica…

Música, músicos y adoración

En los cultos de adoración de muchas iglesias contemporáneas se utilizan recursos y composiciones musicales que atraen a muchos, pero a la vez, también suelen ser percibidos por algunos creyentes como un penoso abandono de normas y valores espirituales que ellos consideran indispensables para la verdadera adoración. El siguiente artículo, que podrá leerse en alrededor de diez minutos aproximadamente, intenta acercarse al tema con reflexiones basadas en las enseñanzas bíblicas y la propia experiencia del autor…

Tiempos peligrosos

La condición moral del mundo que nos rodea es horripilante. El indiscutible desarrollo tecnológico alcanzado en los últimos tiempos, que pudiera transformar para bien la vida de todos, no puede liberarse del acoso de la corrupción y sus leyes, al parecer ineludibles. La Biblia, por supuesto, tiene su explicación sobre ello y también sus demandas para quienes pretendemos ser predicadores del evangelio de la gracia de Dios…
Tiempo aprox. de lectura: 4 minutos.

Perdón generoso

Demasiadas veces en diferentes entrevistas he visto que a muchas personas la hacen la pregunta siguiente: ¿Tienes algo de qué arrepentirte en tu vida? Y la asombrosa respuesta ha sido: ¡No, y si volviera a vivir, lo haría todo de la misma manera! Para mí, tal respuesta evidencia que mucha gente tiene mala memoria o que de ninguna manera les agrada reconocer sus errores en público. ¿Carecerán de sinceridad y sentido común? Todos nos equivocamos, erramos y aunque a algunos no les guste la palabra, pecamos…

Misericordia Infinita

Aunque a veces algunos seamos muy olvidadizos, hay realidades que jamás debiéramos olvidar. Sobre todo cuando enfrentemos tiempos o circunstancias difíciles, nos ayudaría mucho traer a la mente las incontables bendiciones que Dios nos ha concedido a través de nuestra vida, porque así enfrentaríamos las aflicciones del momento con un mejor espíritu. El Salmo 103 nos llama a no olvidar los beneficios que Dios en su misericordia infinita nos concede. Sobre todo cuando nos sintamos abrumados y sin consuelo, o sufriendo debido a decisiones erradas, traer a la mente las bendiciones antes recibidas nos permitiría levantar el ánimo y recobrar fuerzas para seguir adelante. El mismo Dios que tanto nos ha ayudado y bendecido, seguirá mostrándonos su amor, su poder y su gracia…