Creo que a veces complicamos el proceso para que las personas se reconozcan como seguidoras de Jesús. ¿Será que erróneamente esperamos demasiado del momento puntual en que alguien decide seguir a Cristo? Muchos piensan que si no ocurre una experiencia emocional fuerte o una comprensión total de lo que ella significa no hay una verdadera conversión.
En los relatos de los evangelios es obvio que el método de Jesús para hacerse de seguidores fue muy sencillo: ¡Solo les invitaba a hacerlo! Me temo que impresionados por el relato de la conversión de Saulo de Tarso —en muchos aspectos única—, o el del joven rico a quien Jesús le pidió que vendiera todos sus bienes o algún otro caso más, creamos que quienes decidan creer en Cristo debieran sentir una experiencia fuertemente emocional o traumática.
Sin embargo, la realidad es que todos no llegamos a la fe de la misma manera. Aunque es importante el momento en que decidimos creer en Cristo, lo realmente definitorio es la permanencia…
El programa Mensaje de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 pm por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa de radio a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones directamente en su correo electrónico, vaya a la página de inicio y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento en que se publiquen.
-Si quiere compartir esta publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente. ¡Muchas gracias y que el Señor les bendiga!
Muchas personas viven lejos de Dios durante gran parte de su vida sin darse cuenta que él siempre está cerca y con los brazos abiertos dispuesto a recibirles. Más cuando iluminados por el Espíritu Santo finalmente oyen la Palabra de Dios, comprenden cuán cercano y disponible él ha estado siempre. Bien lo dice Pablo: ¿Más qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos; que si confesares con tu boca y en tu corazón que Jesús es el Señor y creyeres que Dios le levantó de los muertos serás salvo (Romanos 10:8-9).
Lo más interesante es que a veces los propios hijos de Dios, ya salvos, abrumados por circunstancias de la vida o por pecados propios vuelven a sentir que él está lejos, lo cual es un error. Dios nunca se aleja, ¡somos nosotros quienes lo hacemos! Por lo tanto, solo bastará regresar arrepentidos a sus brazos porque él es un Padre amante, misericordioso y perdonador.
Una de las parábolas más preciosas de Jesús nos recuerda de manera muy clara esa verdad…
El programa Mensajes de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 pm por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones a través de su correo electrónico, vaya a ka página de inicio y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento eb que se publiquen.
-Si quiere compartir esta publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente. ¡Muchas gracias y que Dios le bendiga!
Por el Rev. Rodolfo Rodríguez Matos, Iglesia Evangélica Misionera, La Habana.
El capítulo 11 del evangelio según Juan cuenta una de las fascinantes historias del ministerio público de Jesús. Está nucleada alrededor de la enfermedad y muerte de su amigo Lázaro, cuya familia le era muy cercana en el plano afectivo.
Cuando Lázaro enferma, sus hermanas mandan el aviso de inmediato a Jesús (vv.1-3). Ellas sabían de su amor por la familia y su profunda amistad con su hermano. Este aviso tenía el propósito de que Jesús viniera lo antes posible y sanara al enfermo. Ellas sabían del poder de su Maestro; tantas veces que él estuvo en su casa, de seguro les compartió el testimonio de sanidades hechas en favor del pueblo.
Sin embargo, Jesús no corre de inmediato a Betania, sino que decide ir a Judea, luego de declarar que esa enfermedad es para gloria de Dios (v.4). ¿Por qué no se apuró en ir? ¿Cómo es que deja pasar tanto tiempo, hasta llegar después de muerto su amigo?
Cuando Jesús llegó, a la casa de Lázaro, sus dos hermanas coinciden en el mismo punto: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” (vv.21,32). Esta afirmación, por un lado, confirma su fe en el Maestro; pero por el otro, implicaba decirle: has llegado tarde.
Para Marta y María estaba claro que Jesús pudo hacer un milagro que recuperara la salud de su hermano; lo mismo creía algunos de los reunidos (v.37); lo cual hubiera sido grande. Pero Jesús ha llegado cuatro días después de sepultado para resucitarle (vv.38-44). Ahora el milagro sería mayor.
Parecía que se tardaba, pero no; el Señor nunca llega tarde, lo que pasa es que nunca anda apurado. Él siempre obra conforme a sus propósitos y estos los lleva a cabo en su tiempo. Somos nosotros los que andamos apurados, queriendo que las cosas se hagan a nuestro modo; aun así, muchas veces llegamos tarde o estropeamos los planes de Dios por la premura.
La gloria de Dios se mostró devolviendo la vida a un muerto putrefacto delante de mucha gente, y abriendo la posibilidad de testificar de Aquel que es la resurrección y la vida; el que da vida eterna a todo aquel que en él cree (vv.23-26).
¿Tienes alguna situación que te apura y crees que el Señor se está tardando porque no lo ves hacer lo que crees debería hacer? No te desesperes. Él sabe siempre lo que hace, y lo que hace, es para gloria de Dios, no para complacer nuestra premura en hacer que las cosas sucedan.
Así que, si ya le has dicho lo que te sucede, como lo hicieron las hermanas de Lázaro, solo espera y déjalo obrar en su tiempo y a su manera. Quizás no haga lo que piensas que debe hacer, pero lo que él haga, siempre será lo mejor. ¡Él nunca se tarda!
Todos los creyentes en Cristo debemos estar dispuestos a ayudar y aconsejar a otras personas siempre que se nos presente la oportunidad. El apóstol Pablo escribió a los colosenses: La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con toda sabiduría… (Colosenses 3:15). Y también exhortó a los tesalonicenses: Por lo cual, animaos unos a otros, así como lo hacéis (1 Tesalonicenses 5:11).
No obstante, a la hora de aconsejar a alguien es muy importante buscar la dirección de Dios sobre todas las cosas y no basarnos solo en nuestra propia prudencia. Hay principios ineludibles que nunca podemos olvidar si deseamos ser buenos consejeros…
Mientras revisaba los más de 40 artículos que he escrito con respecto a la pandemia del Covid 19, preparándome para escribir el siguiente que se llamará: ¡Ahora sí sabemos!, me encontré con uno que publiqué el 17 de mayo de 2019 en mi página personal de Facebook. Entonces teníamos muchas preguntas e incertidumbres sobre la Covid 19 y esperábamos poder librarnos de ella lo más pronto posible.
Al leerlo, me sorprende que la mayoría de los cuestionamientos que me hacía en él todavía permanecen vigentes en mayor o menor grado. Por ello me decidí a publicarlo de nuevo antes que el otro, el cual hablará de algunas certezas que ahora sí tengo al respecto. Creo que su lectura ayudará e entender más claramente todo lo que expresaré en el próximo…
LA COVID-19: MÁS PREGUNTAS QUE RESPUESTAS.
Desde que oí hablar sobre la Covid-19, me hago muchas preguntas. No deseo atacar ni juzgar a nadie. Al no ser político, científico ni epidemiólogo, soy incompetente para una afirmación autorizada sobre tales temas. Suplico tu generosidad si expongo algún criterio torpe desde mi condición de anciano pastor jubilado, inquieto por tener infinidad de cuestionamientos.
¿Cómo un virus que se desintegra al contacto del agua y jabón, aterra, enferma, y mata a millares de personas? ¿Acaso en los países más desarrollados –a diferencia de lo que pensaba– los hábitos higiénicos brillan por su ausencia? Los que sufrimos por una razón u otra la escasez de jabón, detergente y productos higiénicos, ¿estaremos fatalmente condenados a sufrir la enfermedad?
Esparcido por alguien al hablar, toser, estornudar, besar, abrazar, etc., nos dicen que el virus solo contagia a quien esté a menos de un metro de distancia. No pulula en el aire como los mosquitos. De no alcanzarnos, caerá sobre la superficie más cercana. Por eso se aconseja cuidarnos de todo lo que tocamos. ¡Y la cantidad de tarecos que tenemos! Imposible palpar algo sin limpiarlo antes con cloro. Mala noticia para los alérgicos y para quienes no lo conseguimos tan fácilmente: ¿Deberíamos retirarse a los montes lejos de toda civilización y vivir con lo esencial con tal de evitar el riesgo?
EL virus que se irradia apenas un metro, ¡aborda aviones que sobrevuelan los océanos! ¿Entonces? Creado o no en laboratorio –científicos eminentes lo dudan aunque en las redes sociales tal inculpación es viral–, lo propagan viajeros que, o se creen sanos al embarcar o esconden los síntomas. ¿Será todo una conspiración malévola?
La Covid-19 ha desatado muchos demonios: la desconfianza, el pánico, la acusación ladina, la duda suspicaz ante las noticias oficiales, todo nutrido por una proliferación de pronunciamientos que, asumiendo autoridad y credibilidad total, afirman conclusiones tan discordantes que acrecientan el caos. ¿Será todo un engendro diabólico? Tal realidad, lo confieso, me horroriza. La Biblia dice que Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidos (Tito 1:1). Cuando mi mente solo percibe el poder del mal a mí alrededor, tiemblo, y ruego a Dios me perdone. ¡Todavía me aferro a la fe de que todo está sujeto a su dominio, por lo tanto, nada debiera ser tan caótico!
Comparando las muertes pandémicas hasta el día de hoy (//www.worldometer.info/) con las causadas por otras enfermedades, las producidas por hambre, cáncer, sida, accidentes, suicidios, malaria y gripes estacionales son muchísimas más ¿Por qué no nos angustian tanto dichas muertes? Y otro número peor supera a la suma de ellas. Creo en el derecho a la vida, por lo cual pregunto a quienes aseguran que un embrión humano todavía no debiera asumirse ya como una persona: si no se interrumpe su desarrollo, ¿alguien duda de que llegará a serlo? Entonces, ¿a cuántos millones de embriones le hemos impedido la vida? ¿Seguirá siendo humana la humanidad?
¿No habrá demasiadas conductas egocéntricas convirtiendo este mundo en un lugar odioso? Siglos atrás Pablo escribió sobre hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más quede Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán le eficacia de ella, a estos evita (2 Timoteo 3:2-5). ¿Acaso los hijos de Dios podemos ser arrastrados por el mismo espíritu que permite a muchos abandonar la piedad, la misericordia y la bondad humanas?
Aunque la pandemia fuese una producción perversa, o su expansión causada por imprudencia o indolencia, ya nos dañó a todos. ¿No podría ser un suceso fuera de todo control humano, que en algunos contratos legales se cataloga como actodeDios que libera a todas las partes de responsabilidad? ¿Habrá en este caso más víctimas que necesiten atención y ayuda que culpables merecedores de desprecio, juicio y castigo? Y creo que todos pecamos con frecuencia por conductas desatinadas que causan el desastre.
Sea lo que fuere, no hay otra alternativa para los corazones llenos del amor de Dios: dedicarse a consolar al que sufre, curar al enfermo, animar al que teme, instar al incrédulo a la fe, al malvado al arrepentimiento. Y orar mucho para vencer la cultura del odio. ¿Podremos ignorar algunas palabras que Jesús dijo?: Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:44-45).
Por mi parte, elijo desechar la cultura del odio. ¿Y tú? ¿Acaso me condenarás y criticarás por hacerlo?
Muchas personas tienen una idea totalmente errada sobre Dios. De alguna manera extraña han fijado que él arde en deseos de condenar al mundo y que cuando alguien le abandona o hace algo pecaminoso, es totalmente imposible alcanzar su perdón y no hay manera de escapar de su ira. ¿Dónde habrán aprendido eso?
Otros, habiendo creído en él durante la niñez o la juventud, impresionados después por otras ideas y conceptos olvidan todo lo que aprendieron y se vuelven los mayores incrédulos, llegando a ser hasta enemigos de la fe… hasta que un día se sorprenden ellos mismos cuando resurge en ellos las ansias de volver a Dios. Entonces les avergüenza regresar aunque se dan cuenta de cuánto han perdido al vivir lejos de él la mayor parte de su vida.
Demasiadas veces he oído a personas decir: ¡Dios no puede perdonarme! Lo cual es un error colosal. Él no solo puede, sino que lo desea ardientemente…
El programa Mensajes de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 pm por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones a través de su correo electrónico, vaya a la página de inicio y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento en que se publiquen.
-Si quiere compartir esa publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente, ¡Muchas gracias y que Dios le bendiga!
Según la Biblia, una razón por la que a veces no recibimos respuesta a nuestras oraciones, es porque pedimos mal: Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites (Santiago 4:3). De niño, pedí a Dios que los Reyes Magos me trajeran un tren eléctrico más grande que el que tenía un primo mío porque él se enorgullecía de tener el mejor que había en el pueblo. Seguro de que Dios contestaría mi petición, esa mañana me levanté listo para salir corriendo a su casa y echarle en cara:
—¡Me trajeron un tren mayor y mejor que el tuyo!
Los Reyes Magos me trajeron el tren, pero era de cuerda, más chico y de muy mala calidad. Así aprendí que algunas oraciones ni siguiera llegan al techo. Para colmo, enseguida llegó mi primo y se burló muchísimo de mi ridículo y barato tren de cuerda.
La Biblia enseña que Dios no escucha peticiones que buscan exaltar nuestro ego. ¿Lo sabías? Sin embargo, hoy comprendo que aquella petición fue mi oración mejor contestada aunque no se me concedió lo que pedí. Recibí una buena lección sobre la verdadera sabiduría, esa que él quiere que le pidamos y está dispuesto a concederla en abundancia…
El programa Mensajes de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 PM por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones en su correo electrónico, vaya a la página de inicip y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento en que se publiquen.
-Si quiere compartir esta publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente. ¡Muchas gracias y que Dios les bendiga!
Obviamente, siempre que oramos y hacemos una petición específica a Dios, deseamos y esperamos que él responda afirmativamente a nuestro pedido. Lo hacemos basándonos en muchas promesas bíblicas y conscientes del amor y la buena voluntad que nuestro Padre Celestial muestra para con nosotros. Por ello, todos los cristianos tenemos una larga lista de oraciones contestadas. ¡Son tantas, que hasta se nos hace difícil recordarlas todas en determinado momento!
No obstante, también he comprobado en mi largo ministerio que aunque a veces su respuesta a nuestro petición no concuerde con lo que deseamos obtener de él, todas sus respuestas a nuestras oraciones debemos considerarlas positivas. ¿Te parece absurdo? ¡De ninguna manera!
Nunca debiéramos amilanarnos cuando la respuesta a una oración resulte diferente a nuestro pedido. Es más seguro y sabio confiar en que siempre —sin fallar jamás—, Dios sabe lo que hace, lo cual es muy consolador. La realidad es que muchas veces, debido a nuestra condición humana y pobre visión espiritual, no sabemos cómo pedir lo que en verdad conviene…
El programa Mensajes de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 pm por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones a través de su correo electrónico, vaya a la página de inicio y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento en que se publiquen.
-Si quiere compartir esta publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente. ¡Muchas gracias y que Dios le bendiga!
Todos, con frecuencia, necesitamos ser aconsejados. Si un refrán antiguo nos advierte que quien no oye consejo no llega a viejo, también es muy importante y necesario encontrar a quien pueda aconsejarnos de manera apropiada y sepa guiarnos a encontrar por nosotros mismos el camino a seguir. Los cristianos amamos repetir el salmo que dice: Lampara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino (Salmo 119:105), siempre será sabio buscar a quien nos aconseje basándose en las enseñanzas bíblicas y nos ayude a seguir la dirección del Espíritu de Dios en cada decisión a tomar…
El programa Nuestro Hogar se trasmite todos los viernes a las 9:00 pm por los 800 AM (Onda Media)
Como creyentes en Cristo, jamás debiéramos dudar que Dios oiga nuestras oraciones. ¡Él siempre las oye! Alguien me dijo una vez, ¿cómo es posible que Dios escuche las oraciones de todos a la vez? ¿No es absurdo pretender eso? Contesté que como para él nada es imposible, no hay porqué dudar de ello. Desde el primer momento que uno cree en él, ya todo es posible.
Manejando por una autopista en Estados Unidos donde había miles de carros, se me ocurrió pensar que si los seres humanos podemos crear y disfrutar de una tecnología como la que hoy llamamos GPS, que puede ubicar a incontables vehículos a la vez en diferentes lugares y países donde se hablan diferentes idiomas, reconocerla ubicación de cada cual y dirigir a cada chofer hacia donde debe ir, ¿podremos dudar ahora que Dios “esté conectado” con sus hijos a la vez, saber dónde están, como les va, y escuchar sus plegarias?
Solo que, a veces, sus respuestas también pudieran no coincidir con nuestras peticiones… ¿Te ha sucedido alguna vez?
El programa Mensajes de Fe y Esperanza se trasmite de lunes a viernes a las 8:55 pm por los 800 AM (Onda Media)
-Si desea descargar el programa a su PC o Móvil, toque los tres puntos a la derecha del archivo de audio. Si prefiere recibir nuestras publicaciones a través de su correo electrónico, vaya a la página de inicip y en la parte de abajo encontrará un espacio para escribir su dirección. Así las recibirá todas en el momento en que se publiquen.
-Si quiere compartir esta publicación con otras personas, use debajo el botón correspondiente. ¡Muchas gracias y que Dios le bendiga!